martes, 4 de agosto de 2026

Donde el oropel se la trago.

¿Cuánto tiempo lleva así? preguntó Abner.

Desde que ella desapareció, tragada por aquel espejismo de oropeles, respondió el joven Skipi, viendo cómo el cuerpo de su compañero se degradaba poco a poco. 

Era como si el tiempo quisiera engullirlo, y él no luchaba por resistirse; es más, deseaba reunirse con ella, allá donde estuviera. Su amor la alcanzaría.

El silbato distante de un tren de hierro rasgó la densa noche. Un vapor espectral avanzaba sobre vías de olvido. Él suspiró, escuchando el eco de las ruedas sobre el metal frío, dispuesto a abordar aquel expreso de sombras hacia lo eterno.

M. D. Álvarez 

No hay comentarios:

Publicar un comentario