martes, 1 de septiembre de 2026

Historia de una familia dispar. VI parte.

Marcus, ¿estás ahí? La oyó llamarlo con desesperación.

—Sí, tranquila, los tengo a los dos —respondió Marcus, asegurándose de que Esperanza y Devastación se encontraban sanos y salvos. Los dos dormían en los brazos de su padre.

—No te muevas, voy a traer un equipo de rescate.

—No me moveré, he conseguido estabilizar una burbuja de aire. No voy a ponerlos en peligro. Date prisa.

—Ok, vuelvo en dos minutos.

Angie salió a la carrera en dirección al cuartel general, donde habían detectado el temblor y se estaban preparando para realizar los rescates necesarios. Angus la vio llegar pálida.

—Angie, ¿dónde está Marcus y los pequeños?

Están atrapados en un derrumbe ha logrado crear un campo de fuerza; no sé si Marcus podrá mantenerlo por mucho tiempo. Los mellizos están con él.

Angus llamó al equipo completo y se dirigió a la habitación donde Angie le había indicado. El equipo de extracción se puso a quitar escombros.

Continuará...

M. D. Álvarez 

Un año.

Un año exacto. Doce meses en los que el dolor de una ruptura se transformó paulatinamente en una calma extraña, un renacer amargo pero firme. 

Miró por el cristal hacia la calle empapada por la lluvia. Sus dedos dejaron caer la carta que jamás llegó a enviar. 

Ya no había rencor ni nostalgia quemándole las entrañas; solo la certeza absoluta de que el tiempo al fin había cumplido su promesa de libertad.

M. D. Álvarez