—Sí, tranquila, los tengo a los dos —respondió Marcus, asegurándose de que Esperanza y Devastación se encontraban sanos y salvos. Los dos dormían en los brazos de su padre.
—No te muevas, voy a traer un equipo de rescate.
—No me moveré, he conseguido estabilizar una burbuja de aire. No voy a ponerlos en peligro. Date prisa.
—Ok, vuelvo en dos minutos.
Angie salió a la carrera en dirección al cuartel general, donde habían detectado el temblor y se estaban preparando para realizar los rescates necesarios. Angus la vio llegar pálida.
—Angie, ¿dónde está Marcus y los pequeños?
Están atrapados en un derrumbe ha logrado crear un campo de fuerza; no sé si Marcus podrá mantenerlo por mucho tiempo. Los mellizos están con él.
Angus llamó al equipo completo y se dirigió a la habitación donde Angie le había indicado. El equipo de extracción se puso a quitar escombros.
Continuará...
M. D. Álvarez