¿De dónde surgió la franguesa?
Este es un mito que atañe a la diosa egipcia Hathor y a su adorado Sobek.
Según cuentan las tradiciones, Sobek amaba profundamente a Hathor, pero no se creía digno de ella, pues la pretendían tanto Horus como Ra. Sin embargo, ella había visto algo en el dios del Nilo, una determinación tal que puso a prueba a los tres, diciendo:
"Seré de aquel que me traiga el presente más dulce y sabroso."
Horus viajó por el mundo en busca de un presente para ella, pero todo lo que probaba le parecía insípido o desagradable al gusto.
Ra hizo lo propio, pero lo buscó en el Amenti, donde todo lo que probaba le sabía amargo.
Sobek, en cambio, no buscó tal fruto ni en la tierra ni en el inframundo; lo creó como una planta de tallos largos y hojas verdosas por el haz, blanquecinas y pubescentes por el envés, y divididas normalmente en tres o cinco hojitas dentadas. Con flores pequeñas, de color blanco o rosado, que aparecen agrupadas en pequeños racimos, el fruto presenta una piel aterciopelada y un tono rojo escarlata clásico.
Sobek tomó el fruto de tan digna planta. Al probarlo, sintió en la lengua un dulzor meloso que evocaba el abrazo del lodo del Nilo a las raíces; supo de inmediato que aquel sabor le daría la mano de Hathor.
M. D. Álvarez