jueves, 15 de octubre de 2026

La lanza celestial.

—Cuando encienda el volcán, no habrá vuelta atrás, rugió el bravo guerrero, enarbolando la lanza celestial. 

Un fuego ardía en sus entrañas, el mismo que alimentaba el ancestral que vivificaba la pasión que ardía por la hermosa y dulce dámisela que lo observaba hechizada en la distancia, arrebatada por la pasión que sentía por el gallardo soldado y por su valor en la batalla. 

Sabiéndose observado por su amor, blandía con destreza tan poderosa arma, arrasando filas y filas de gentiles guerreros que caían a diestro y siniestro bajo el empuje de tan belicoso mozo que lucharía por el amor de la doncella.

M. D.  Álvarez 

El firmamento de los poetas.

Me preguntaba en qué momento se había complicado tanto ser poeta. Escribir poesía para él era lo más hermoso del mundo. Poder plasmar la belleza de las mujeres en poesía era su única ambición. Su musa era muy especial para él, la quería con locura. Adorada como le imspiraba.

Si conseguía que se derritiera, lograría su más preciado tesoro: el amor incondicional de su musa y su amor verdadero. En aquella ocasión logró que el hielo se fuera fundiendo con tal pasión que alcanzó sus dos objetivos: ser el mejor poeta y amante. 

Todo a través de su musa, su verdadero amor. Conquistó su lugar en el firmamento de los poetas. Desde entonces, grabado entre las estrellas, comprendió que la estrofa más sublime jamás escrita era solo un pálido reflejo del calor de su abrazo. Pues la verdadera gloria de un poeta no reside en la inmortalidad de su firma, sino en saberse la causa eterna del fuego en los ojos de su musa.

M. D. Álvarez 

miércoles, 14 de octubre de 2026

Como una burbuja.

—Cuando encienda el volcán, será mejor que os alejéis. Todavía no he medido la intensidad de la explosión ni la velocidad de la nube piroplástica —dijo el muchacho que había colocado los sensores en el cono, que visiblemente se había elevado unos 40 metros desde la última comprobación.

Cuando estuvieran a una distancia prudencial, el joven se elevó en un globo aerostático y, cuando estuvo a suficiente altura, agarró una férrea lanza de unos 7 metros y, con su poderoso brazo, la lanzó a la boca del volcán, que parecía una burbuja hinchada. Lo que sucedió a continuación fue que la burbuja estalló. Controlada.

M. D. Álvarez

El escamas doradas.

Escamas doradas, grandes alas, majestuosas patas, brazos poderosos y una magnífica cabeza; era el dragón más deseado entre la clase de gran alcurnia de Voldring, el reino lunar de Arentil. Su nombre era sinónimo de terror; sus fauces habían devorado a todos los cazadores que los drusok habían mandado a por él, cuyo nombre era conocido por la dueña de su corazón.

"Argontil, ¿dónde te has metido?" la oyó llamarlo. Su gran cuerpo era difícil de disimular, pero él conseguía ocultarse a sus ojos. Cuando jugaban a esconderse, él lograba mimetizarse con el paisaje. Por eso, cuando ella pasó ante un gran pedrusco, no lo vio. Él, feliz, la cogió con delicadeza.

"Estás aquí, mi adorable dragón" dijo ella, acariciando la magna cabeza de Argontil, mientras él, sujetándola por la cintura, lamió con suavidad el alegre rostro de su amada.

M. D. Álvarez 

martes, 13 de octubre de 2026

Peñas de Aya.

—Cuando encienda el volcán, ni os daréis cuenta; habréis sido barridos por la nube piroplástica, y los que no hayáis perecido lo haréis en el transcurso de los días, pues mis ríos de lava serán aterradores.

Una pregunta: ¿alguien se ha dado cuenta de que este no es un volcán vulgar y corriente? Es un mega volcán con ínfulas de dios de la destrucción.

Dicho volcán duerme y se llama Peñas de Aya. Si ya sé que no hay ningún volcán, pero como ya he dicho, está dormido y sueña con explotar, borrando del mapa una pequeña región de los Pirineos y mi ciudad.

M. D. Álvarez 

El mundo turmalina.

Su mundo era un planeta de piedras, ingrávidas y colores rosados, añiles y turmalinas. Él era una adorable criatura de ojos azul celeste; su porte altivo y su noble apariencia lo catalogarían como una de las criaturas más dulces y encantadoras de aquel maravilloso mundo.

Era, a su vez, un guardián impecable y decidido. Cuidaba de su maravilloso mundo con mimo y determinación. Solía lidiar con disputas infantiles hasta la llegada de unos seres oscuros y aterradores que querían hacerse con el poder y la riqueza de aquel maravilloso mundo. A raíz de aquella llegada, nuestro héroe se vio obligado a someter de forma salvaje a aquellos seres aberrantes.

M. D. Álvarez 

lunes, 12 de octubre de 2026

Entre la imaginación y la realidad.

Su locura como dibujante es no poder crear todo lo que su imaginación le muestra, pero esta historia nos presenta a un dibujante con un talento desmesurado: su nombre es Ángel. 

Sus dibujos no eran trazados con grafito, sino con un extraño polvillo de estrella molida que relucía en la penumbra. Una noche, tras plasmar con pulso febril un dragón envuelto en llamaradas violetas, el dibujo cobró vida: la criatura desplegó sus alas de tinta, exhaló un suspiro de escarcha y emergió del papel con un rugido silencioso. 

A partir de entonces, cada boceto se volvió una ventana a reinos ignotos. El estudio se transformó en un santuario donde criaturas mitológicas y ciudades flotantes convivían entre lienzos, recordándole que su don no era una condena, sino el puente definitivo entre la imaginación y la realidad.

M. D. Álvarez

Relato dedicado a mi hermano Ángel, un dibujante excepcional, en el día de su cumpleaños.