domingo, 1 de marzo de 2026

No lo dudes.

No los puedo dejar tirados; no se lo merecen. Siempre han estado para mí cuando los he necesitado, como aquella vez que se vio acorralado por un grupito de veinteañeras que no cesaba de atosigarlo. Sus amigos no dudaron en ir a rescatarlo.  

Se lo debía; no sería un buen amigo si los dejaba a su suerte junto con Angie, la chica más maravillosa del grupo. 

No se lo perdonaría jamás, así que se dio la vuelta y dijo: —No os puedo dejar así como así; además, vosotros no lo haríais, ¿verdad?

El grupo de amigos lo miró y dijo al unísono: —No lo dudes.

M. D. Álvarez 

No hay comentarios:

Publicar un comentario