Ella, aún pálida y con el corazón latiéndole como un tambor de guerra, rompió el hielo con una voz que apenas era un susurro.
—¿Por qué nunca me lo dijiste?—No había acusación en su tono, solo una profunda confusión y un atisbo de dolor.
Él, con los puños aún apretados y la mandíbula tensa, se acercó lentamente. Los ojos azul celeste que tanto amaba ahora estaban nublados por la angustia y la culpa.
—Porque esto—dijo, haciendo un gesto vago hacia la puerta—no es parte de mi vida. Es un error, una sombra de la que huí hace años. Quería proteger lo nuestro de... de esa parte de mí. De mi sangre—dijo mientras la tomaba de las manos—. Mi hermano no es solo problemático, es... un vacío. Devora todo lo bueno que toca. Y tú—su voz se quebró—tú eres lo más puro y bueno que tengo. La sola idea de que te mirara así... me enloquece.
Pero no soy un objeto que se pueda robar—murmuró, buscando la seguridad en su mirada—. Soy tuya porque así lo elijo cada día. Y ningún gemelo con ojos avellana puede cambiar eso.
—Lo sé, pero él no entiende de elecciones. Solo entiende de deseos. Y tú... eres irresistible —dijo, abrazándola con fuerza.
Mientras tanto, al otro lado de la ciudad...
El gemelo, con un moretón empezando a formarse en su mandíbula, caminaba con pasos largos y furiosos. Pero la rabia pronto dio paso a una sonrisa torcida y calculadora. Los ojos avellana brillaban con una luz peligrosa. La advertencia de su hermano no había sembrado miedo, sino que había avivado el desafío.
"Tan protector como siempre," pensó, recordando la ferocidad en los ojos azules de su hermano. "Eso lo hace predecible. Y la hace a ella... un trofeo aún más dulce."
Sacó su teléfono móvil. No iba a enfrentarse a su hermano directamente, no de inmediato. Era más inteligente que eso. La obsesión que había sentido al verla —su inocencia mezclada con una fuerza silenciosa— era un nuevo juego, el más interesante que había encontrado en años. Su hermano tenía un punto débil expuesto, y él era un experto en explotarlos.
M. D. Álvarez
No hay comentarios:
Publicar un comentario