—"¡De aquí no vais a escapar!", bramó el cíclope, rabioso.
Fue inspeccionando meticulosamente todos los resquicios de su cueva y, a cada incauto que pillaba, se lo iba comiendo, por mucho que los otros cíclopes le increparan que dejara algo para ellos.
—De eso nada dijo Polifemo: —"vosotros jugáis con ellos, pero yo me los como."
M. D. Álvarez
No hay comentarios:
Publicar un comentario