miércoles, 9 de septiembre de 2026

Nunca fui tuya.

Nunca fui tuya y quiero que lo sepas: mi corazón pertenece a otro que me trata con amor incondicional. Tú disfrutaste de mi cuerpo aunque yo no quería, pero ahora tengo a alguien que me ama por lo que soy. Me complace en la intimidad de mi habitación y es capaz de pelear por mí, dejándose la piel en ello.

No como tú, que en cuanto me usaste te volviste bruto e inmaduro; exigías mi cuerpo cuando te apetecía, pero ya se acabó. Si vuelves a intentar poseerme, no vivirás lo suficiente, ya que tengo a quien me protege. Ahora, lárgate, o te arrepentirás.

M. D. Álvarez

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