miércoles, 3 de junio de 2026

Nadie le pone la mano encima a mi chica.

—¿ Qué ocurre, Angie? preguntó Marcus al ver el rostro asustado de ella.

—¿Has visto el tamaño de ese energúmeno? Te triplica en envergadura.

—Cuando me ha asustado el tamaño de los contendientes, ya sabes que nunca me amilano.

Angie, respirando con dificultad y mirando hacia atrás con nerviosismo, respondió:

Es más que eso, Marcus… Era enorme, sí, pero… había algo en sus ojos. Vacíos, oscuros, como pozos sin fondo. Y no hacía ruido al moverse. Ni siquiera sus pisadas sonaban en el suelo de madera.

Cuando pasó junto a mí, noté un frío… un frío que cala los huesos, como si el tiempo se hubiera detenido a su alrededor.

Marcus palideció levemente. —¿Estás diciendo que… no era humano?

—Lo dudo, susurró Angie, acercándose.  —Y ahora… ¿escuchas? Unas pisadas… lentas… arrastradas… por el pasillo.

Se hizo un silencio tenso. En la distancia, efectivamente, algo se movía con una lentitud antinatural. 

Marcus se interpuso entre Angie y la aterradora criatura nadie le pondría la mano encima a Angie 

Continuará...

M. D. Álvarez 

No hay comentarios:

Publicar un comentario