viernes, 19 de junio de 2026

Aullido lastimero.

Lo que vio lo horrorizó de tal forma que no pudo controlar los hechos que acaecieron a continuación. 

Se lanzó en una vorágine de furia y desesperación colina abajo, donde ella yacía envuelta en un charco de sangre. La rodeaban criaturas aberrantes y burlonas que no supieron lo que se les venía encima.

Con un rugido atronador, decapitó a cuatro de los seis que la rodeaban; a los otros dos los despedazó rabioso, tras lo cual se agachó a su lado y tomó su mano, depositándola sobre su cabeza, como acostumbraba a hacer cada vez que él acudía a saludarla. Pero aquella vez, la mano resbaló, inerte, perdiéndose entre sus cabellos. 

Él, desconsolado, aulló lastimosamente; aquello alentó a su manada, que acudió a su llamada de dolor, rodearon al joven líder y se unieron a él en su dolor.

M. D. Álvarez 

No hay comentarios:

Publicar un comentario