martes, 14 de enero de 2025

Un mundo bestial.

Aquella criatura era increíblemente gigantesca; no era posible que su peso pudiera ser soportado por ningún planeta, salvo que fuera equiparable a su tamaño, y su planeta era absolutamente bestial. Orbitaba alrededor de una gran estrella azul.

Lo interesante de aquella criatura era, además de su fenomenal aspecto, su increíble fortaleza; era capaz de atrapar planetas con sus manos y desviarlos de su trayectoria para que no impactaran con su amado planeta.

El resto de las criaturas se sentía sojuzgado por una criatura espantosa y oscura que dominaba a tan gigantesco ser. Si alguna de las otras criaturas se revelaba, enviaba al monstruoso gigante que los sometía a golpes, si era necesario.

Ninguna de las criaturas quería revelarse, pero no podían permitir que su amigo sufriera tales torturas si se negaba a cumplir sus órdenes..

Tan solo otro titán igual a él podría derrotar al ser que tiranizaba su mundo. No había nadie que se igualara, pero un día, harto de sufrir el mal carácter de su tirano, se alzó, golpeando el sitial donde aquel ser, aunque diminuto, concentraba todo su poder. Fue derribado y atrapado entre las gigantescas manos de aquel tiránico ser que lo pulverizó.

M. D.  Álvarez 

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