Él se decantó por el mundo oscuro; él sería su luz y su guardián. Su nacimiento fue vaticinado para que naciera en una casa real; la de Licas sería la adecuada, con su doble naturaleza humana y salvaje. Su nacimiento fue largamente celebrado; sus padres eran adorados por sus súbditos.
A la mayoría de edad tuvo su primera transformación: su cuerpo se torsionó hasta casi partirse, sintió su sangre hervir, su naturaleza lobuna se manifestó en todo su esplendor. Al día siguiente, sus padres lo felicitaron; había dominado a su bestia interior.
Ahora debía reclamar el trono del mundo oscuro, por el cual sería recordado por su valor y pasión por cuidar y amar a todos sus habitantes. Su linaje lo hacía merecedor de un gran poder que utilizaría con sabiduría y honestidad.
M. D. Álvarez
No hay comentarios:
Publicar un comentario