lunes, 24 de febrero de 2025

Cartas subidas de tono.

Sus abuelos le habían dejado en herencia aquella primorosa cómoda Luis XV, que estaba envuelta en una pátina de misterio.

Antes de sus abuelos, había pertenecido a María Antonieta, esposa de Luis XVI. En la cómoda había un secreter donde habían quedado ocultas, durante siglos, las memorias de la reina guillotinada.

Mis abuelos nunca supieron del gran tesoro que tenían entre manos y, por poco, se me escapa de entre los dedos.

Descubrí el secreter tras hacerle una restauración; había un diminuto cajoncillo cerrado con llave que logré forzar.

Allí descubrí el mayor de los tesoros: unas cartas dirigidas al conde sueco Axel von Ferson.

Las cartas eran fogosas y ardientes, escritas de puño y letra de la reina consorte de Francia y de Navarra.

Su amor era tan fuerte que decidí hacerlas públicas. Eso sí, cerciorándome de ofrecer los beneficios a los descendientes tanto de María Antonieta como de Axel von Ferson..

M. D. Álvarez

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