sábado, 17 de octubre de 2026

Derechos al calabozo..

El agente le señala la fila de menores, como pensando que hace fuera de la fila. Los mocosos, con muestras de haber sido apaleados, lo miraban aterrados. 

El chaval lo miró con suficiencia y dijo: —No pretenderá, agente, que permita que esos niñatos se metan como mi chica". 

Ella apareció tras la espalda del muchacho, con cara de terror. Él la abrazó con dulzura y dijo: —Ya está, mi vida, ya no te molestarán, ¿verdad, agente? 

 Este, perplejo, afirmó: "Sí, señorita, estos truhanes se van derechos al calabozo.

M. D. Álvarez 

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