miércoles, 14 de octubre de 2026

Como una burbuja.

—Cuando encienda el volcán, será mejor que os alejéis. Todavía no he medido la intensidad de la explosión ni la velocidad de la nube piroplástica —dijo el muchacho que había colocado los sensores en el cono, que visiblemente se había elevado unos 40 metros desde la última comprobación.

Cuando estuvieran a una distancia prudencial, el joven se elevó en un globo aerostático y, cuando estuvo a suficiente altura, agarró una férrea lanza de unos 7 metros y, con su poderoso brazo, la lanzó a la boca del volcán, que parecía una burbuja hinchada. Lo que sucedió a continuación fue que la burbuja estalló. Controlada.

M. D. Álvarez

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