miércoles, 28 de enero de 2026

Triple hélice.

Aquella muestra que le tomaron fue su perdición. Cuando la analizaron, descubrieron que su código genético tenía triple hélice, lo que le confería un gran potencial: era más fuerte, más ágil y más inteligente que el resto de la humanidad. Lo llamaron por teléfono y lo citaron en la consulta del especialista para darle los resultados del análisis.

Al día siguiente, se presentó en la consulta, donde el especialista le dijo que era un sujeto muy interesante para un estudio en el que cada día los sujetos de estudio son sometidos a pruebas de ingeniería genética. Era un nuevo sistema de experimentación que estaba muy bien pagado, le refirió el especialista con cara de ansiedad; parecía querer meter mano a su ADN.

Él le dijo que se lo pensaría y ya le daría una respuesta, y salió con viento fresco, esperando que no lo siguieran. El especialista llamó al grupo de contención para que lo retuvieran, pero para cuando llegó el grupo, él ya había desaparecido. Tocaba mudarse de ciudad, y si te despistas de planeta, quizás ya era hora de volver a su planeta natal, donde nadie ponía en duda su origen.

M. D. Álvarez 

No hay comentarios:

Publicar un comentario