viernes, 17 de julio de 2026

El saludo del abismo.

En aquella buhardilla nunca nos faltaron la cerveza ni Bukowski  sus poemas melancólicos, oscuros y tristes que compartía con un grupo de amigos. Entre ellos, el editor John Martin que creyó en él; y Frances Smith, la madre de su hija, con quien no siempre se llevo bien 

​Se reunían al calor de una chimenea, entre manuscritos desordenados y el humo de los cigarrillos. 

Discutían sobre la poesía y cómo la veían morir. Bukowski, dijo: —No veré tal cambio en la poesía. La muerte me persigue y temo que me alcance en breve.
—¿Por qué dices eso? —preguntó Frances.

​—Porque he visto el abismo. Y él me ha saludado.

M. D. Álvarez 

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