viernes, 10 de julio de 2026

Psíthyros.

Ya está aquí otra vez la corriente de aire. La juventud de ella la convertía en una ráfaga cálida, no como sus hermanos, que se habían convertido en tempestuosos huracanes y fieros tifones.

Ella era más dulce y delicada que ellos; así la originó su padre, el rey de los vientos, Eolo, quien había puesto especial cuidado en aquella sensible y susurrante corriente, que recibiría el sugerente nombre de Psíthyros. 

Fue concebida con la ninfa Egle del Anteparaíso, quien quiso conocer al padre de los vientos que asomaban a su reino. Al verlo tan encantador, quedó prendada de él; y tras una noche de pasión, nació la pequeña Psíthyros.

M. D. Álvarez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario