lunes, 24 de marzo de 2025

Salobre

Su piel salobre hacía de su naturaleza una fuente de nutrientes que eran aprovechados por las minúsculas criaturas que buscaban en su presencia la habilidad de alimentarse. Él siempre ayudó a sus congéneres. 

Su hábitat de origen era submarino; como buen tritón, se debía a su amada, la mar, que lo colmaba de caricias con sus olas. La mar, suave y mansa, lo mecía en sus dulces aguas cuando no lograba conciliar el sueño.

Él, como buen hijo, la cuidaba y evitaba que la hirieran los seres terrestres que siempre trataban de mancillarla.

M. D. Álvarez 

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