sábado, 30 de noviembre de 2024

El señor de las sombras con corazón de oro.

Los astros lo predijeron: él sería el señor de las sombras, el único capaz de dominar su negro y lúgubre corazón. 

Lo único que no previeron fue su naturaleza bondadosa y pacífica, por eso él siempre aspiró a más, añoraba la luz y el calor, pero se debía a sus orígenes, debía ser oscuro y aterrador. Sin embargo, descubrió un claro en el bosque tenebroso y allí habia una linda jovencita que entonaba una bella melodía, atrayéndolo hasta allí.

"He oído tu dolor y tu anhelo de luz y calor", le dijo la jovencita que permanecía en el centro del claro. 

"¿No me temes?", preguntó él, admirado del valor de la joven de pelo rojo. 

"Tienes un gran corazón y eres noble, ¿por qué debería temerte? Acércate, que no muerdo."

Él todavía extasiado por el cálido son de su canción avanzó con cautela. Ella le ofreció una hermosa flor que él cogió con mimo. Su aspecto debería haberte asustado.

"Sé quién eres y qué anhelas, el calor y la luz, pero tu naturaleza es oscura", dijo cogiéndole la zarpa, era un tacto cálido y tierno. "Yo te podría mostrar.las maravillas del mundo de luz y te ofrecería mi calor si me aceptas como tu esposa"

Él agachó la cabeza en señal de aceptación. Ahí comenzó su reinado de paz junto a su reina blanca, quien le mostraba todas las noches las maravillas del mundo luminoso y lo amaba con pasión desmedida.

M. D. Álvarez 

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