lunes, 17 de marzo de 2025

La clase.

"El carácter se forja" era el lema de su instructor. Sus clases eran susceptibles de considerarse de alto riesgo; su carácter era vivaz, pero el tutor se encargaría de cambiar su optimismo o lo expulsaría. 

El primer día, expulsó a quince alumnos que se negaron a golpear una columna de Wing Chun. Él la golpeó como le ordenó su maestro, al igual que los otros 20 alumnos que permanecieron atentos a las enseñanzas de su entrenador. Las clases siguieron mermando; en cada lección que les mostraba, eran cada vez más duras y exigentes. Los enfrentaba unos contra otros. Él siempre obedecía, pero su carácter seguía siendo vivaz y optimista. 

Se lo llevó a parte y le golpeó. Sabía que su carácter era un problema; sus clases eran duras e insufribles. "Tienes que ser más duro que tu enemigo", dijo el maestro, golpeándose repetidas veces. 

Él sabía que tenía un potencial inextinguible, pero no deseaba mostrar su don, así que encajó los golpes hábilmente, lo que sorprendió a su entrenador, que dejó de golpearlo cuando vio en su mirada una chispa de furia.

Continuará...

M. D. Álvarez 

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