Ella consultó a los sabios arcanos qué podía hacer para llegar a su corazón. Estos le respondieron que buscara en los recuerdos de sus vidas anteriores, donde eran una pareja con un corazón unido. En el fondo, ya conocía la respuesta: siempre la amó, pero en la última vida no pudo evitar que la mancillaran y se sentía culpable.
—Mi vida, tú no tuviste la culpa de lo que me pasó en la otra vida. Lo único que anhelo son tus caricias y tu amor; solo quiero que vuelvas conmigo —le dijo con un hilo de voz al oído.
Él tuvo un estremecimiento en el alma y recordó los momentos mágicos y maravillosos que tuvo con ella en pasadas vidas. La besó con ternura y le dijo al oído: "Yo solo quiero estar contigo, con nadie más."
M. D. Álvarez
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