domingo, 22 de febrero de 2026

Ecos de un amor no dicho.

Todas aquellas palabras que nunca te dije por temor quedaron ancladas en mi corazón como arpones adheridos a mi alma dolorida, sin tu amor. 

Tú, la única regente de mi destino, ajena a mi amor, danzas a mi alrededor como la tierra al sol. Girando en sincronía, sin sentir mi latido. 

Sufro sin poder mostrar mis sentimientos con palabras, hasta que un día te fijaste en mi mirada herida y te apiadaste de mí. 

Tú, la verdadera dueña de todas mis palabras de amor no dichas por temor, ahora posees, en tu mirada, todas las palabras que mi miedo ahogó.

M. D. Álvarez

No hay comentarios:

Publicar un comentario