Desde que se conocieron, su amistad creció como las flores que los rodeaban, llena de risas, aventuras y sueños compartidos. Cada mañana, se encontraban en el prado floreado para explorar juntos los secretos del bosque. Sven, con su fuego cálido y protector, cuidaba de Elora, mientras que Elora, con su magia pura y luz, iluminaba el camino cuando el sol se escondía.
Un día, mientras jugaban a esconderse entre las flores, descubrieron un sendero oculto que nunca antes habían visto. Decidieron seguirlo, guiados por la curiosidad y la emoción. El camino los llevó a un claro donde el arcoíris tocaba la tierra y un antiguo árbol susurraba historias olvidadas.
Allí, comprendieron que su amistad era un puente entre mundos distintos, una magia tan poderosa que podía traer armonía a todo el bosque. Con un brillo en sus ojos y un corazón lleno de esperanza, Sven y Elora prometieron proteger ese lugar especial y mantener viva la magia de su amistad para siempre.
Y así, bajo el cielo azul y el manto de flores cantoras, el dragón y la unicornia enseñaron a todos que la verdadera magia nace del cariño y la unión entre los seres más diferentes.
M. D. Álvarez
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