Ella supo de inmediato que su rechazo lo llevó a encerrarse en aquella vetusta buhardilla, donde el abismo del dolor lo encontró, llevándolo hacia el mismo borde donde fue hallado, con apenas un hilo de vida.
De no haber oído su voz, habría caído en la sima más oscura de la melancolía, dejándose morir por un amor no correspondido que finalmente lo fue.
M. D. Álvarez
No hay comentarios:
Publicar un comentario