lunes, 28 de enero de 2013

¡Agachar la cabeza! ¡Nunca!

No, claro que no queremos, pero debemos hacerlo por el bien común. –Dijeron al unísono el batallón, sabiendo que no saldrían vivos de allí.

Lo que ocurrió a continuación, fue que cargaron todos a un tiempo contra un enemigo muy superior y severamente disciplinado, que acabó con todos ellos sin dejar uno vivo.

Lo que nunca supieron fue que ellos sembraron el germen de una nación que se negaría a agachar la cabeza ante la opresión y la injusticia.


M. D. Alvarez 

Demonios ocultos.



Mientras suelto las pastillas en las hierbas altas, me dirijo a buscar a mis demonios, para enfrentarme con ellos de una vez por todas. No los sometería mediante las drogas, debía vencerlos por mi mismo.


© M. D. Álvarez

lunes, 10 de diciembre de 2012

La Apuesta.


Seguro que os habéis preguntado. ¿Cómo fue el comienzo de nuestra existencia? Creo que ya va siendo hora de que lo sepáis.

Todo empezó  en una titánica caverna, tan colosal que no cabría en nuestro universo. Surgimos de una apuesta hecha en su interior por dos seres de luz.

El ángel blanco apostó que podía crear seres limpios de corazón. Y el ángel negro, que podría corromper a todo ser creado por el anterior.

La apuesta aún sigue en vigor ya que ninguno de los dos ángeles se da por vencido.

© M. D. Álvarez

sábado, 26 de mayo de 2012

Poder absoluto.


Algún día se enterarían de quién era el que movía los entresijos del poder.
Nadie estaría seguro. Pues  podía llegar a cualquier lugar del planeta. Con sólo chasquear los dedos hacía que apareciera un millar de esbirros.

Era una persona corriente, en apariencia. Pero detentaba un poder que era casi inimaginable. Su red de contactos era universal. Si quería contactar con alguien sólo tenía que cerrar os ojos y desearlo. Su séquito se lo traían. 

Si no conseguía lo que quería era mejor no  estar cera de él, pues su aura era tan negra, que rozarle te fulminaba.

© M. D. Álvarez

Mi lado oscuro


Ya terminé con mi lado luminoso. Vais a ver mi otro lado, mi parte oscura.  Como buen géminis que soy estoy sujeta a una pauta. Mi dualidad.

Cuando muere una, renace la otra y viceversa. Ahora le toca a mi parte salvaje y sanguinaria.

No recuerdo cómo comenzó el ciclo ni como acabará pero lo que si sé seguro es que después de mi noche siempre vendrá la mañana  para curar las heridas de mi gemelo cruel y sanguinario.

Géminis es mi nombre y así me conoceréis.

©M. D. Álvarez

domingo, 15 de abril de 2012

Sombras.

Solo había sombras a su alrededor. La observaban con anhelo, pero ella no sabía qué querían y huía de ellas.
Las sombras querían su alma radiante y pura, para poder salir de la sombra que las albergaba.

De pronto, una de ellas se abalanzó sobre la pequeña, que, llena de terror, se desmayó. Cuando despertó, se hallaba rodeada de una gran oscuridad. 

Ahora era una de ellas, anhelando que renaciera un alma resplandeciente y sin mancha, para poder alcanzar de nuevo la luz.

M. D. Alvarez 

sábado, 10 de marzo de 2012

Oscuridad perpetua.


En plena oscuridad sentía que algo se iba acercando muy lentamente. Algo que no supe identificar, pero del cual emanaba  maldad lúgubre y negra.

Se aproximaba muy sigilosamente, casi mejor para mi no ver lo que se me venía encima. Digo casi mejor,  pues pude vislumbrar un amasijo de monstruos unidos entre sí.

Yo era su puerta de acceso a este mundo, pero iba a vender cara mi posesión. Ya que una vez dentro de mí no podría salir. Le había preparado una sorpresa. Tan solo me quedaba un minuto de vida. ¡Cuando deje este mundo esa oscuridad morirá conmigo!

¡Oh, dios mio, si me he dejado el mechero en casa!

© M. D. Álvarez