martes, 26 de noviembre de 2013

Programas de reinserción.

Se durmió soñando que él también podía volar como Superman. A la mañana siguiente lo intentó, cogió carrerilla y se lanzó desde el primer piso.

Se rompió casi todos los huesos y el amor propio. Ya nunca más se creería nada de lo que le dijera el señor de la bata blanca que aparecía en la televisión.

Bueno, nunca es demasiado y más si al día siguiente en vez el caballero de la bata blanca aparece una enfermera despampanante que te dice que eres el rey del mambo.


M. D. Alvarez

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Ni una palabra.

Y nunca le recordaba lo que no debía contar. Hasta que lo recordó todo y ya nunca volvió a decir nada a nadie.

A su memoria acudieron los más oscuros secretos que jamás saldrían de su boca para ser oídos por los correveidiles. Había aprendido la lección y sería un buen guardián de los secretos por muy insignificantes que fueran, jamás los desvelaría.


©M. D. Álvarez

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Mordedor.

Mientras su papá cerraba la tapa del contenedor y se giraba sin mirar atrás, la pequeña rompió a llorar desconsoladamente.

- ¡Que no me olvido de ti, mi sol! - Dijo su papá. – Sólo iba a tirar esto. – Respondió mostrándole la ranita vieja y despeluchada que pertenecía a su pequeñina, la cual, la reclamaba desesperadamente con sus bracitos regordetes y haciendo pucheros. – Bueno pues no la tiro, pero tienes que prometerme que no la volverás a morder.

En cuanto la tuvo en sus bracitos, la estrecho y surgió una dulce sonrisa que mostraba sus pequeños colmillos que al cabo de dos segundos estaban clavados en el juguete.


©M. D. Álvarez

martes, 29 de octubre de 2013

El fulgor.

- Sí, papá, pero, ¿y esa? - Quiso saber la chiquitina señalando con su dedito regordete el marco vacío que presidía la estancia.

- Esa, tesoro mío será la tuya cuando cumplas los 18 y para eso todavía queda mucho tiempo.

- ¿Papá por qué nos dejó mamá?

- Corazón, aún eres demasiado joven como para conocer la verdad. - Dijo el padre visiblemente entristecido al recordar como había muerto su esposa.

- ¿Y de qué color eran sus ojos?

- Igual que los tuyos. - Dijo mientras comenzaba a ver tras su  dulce mirada, el extraño fulgor que había abrasado la vida de su esposa.


©M, D. Álvarez

jueves, 17 de octubre de 2013

Fuente de inspiración.

- ¡De esa es de la que tú no quieres hablar!. -Recriminó el profesor harto de que se fuera por los cerros de Ubeda.

A lo que el joven contestó. -No sé a que se refiere. -Mientras trataba de ocultar a la voluptuosa musa que comenzaba a aparecer tras él.

-Precisamente a eso. –Dijo el profesor señalando a su musa.

- ¡Pero usted la ve! -Exclamó perplejo el muchacho que creía que era fruto de su imaginación.

- Como para no verla si va casi desnuda y es de color verde.


©M. D. Álvarez

sábado, 12 de octubre de 2013

Frío y vodka.

Érase una vez una noche muy fría en la que los moradores de la calle buscaban cobijo del gélido viento que azotaba todos los rincones.

Sólo los más valientes hacían frente a la intemperie con su botella de vodka y su manta raída del ejército de salvación para entrar en calor. Ellos eran la última barrera de defensa contra los afilados dientes del viento del norte que acechaban en la fría noche.


©M D Álvarez

sábado, 5 de octubre de 2013

Insumisión.



A grandes zancadas sobre las olas avanzaba majestuoso, el Creador. Cuidándose muy mucho de no pisar a las tiernas criaturas que bajo las aguas comenzaban a crecer y postrarse ante él.

Todas, menos una, que fue aplastada sin miramientos.

©M. D. Älvarez