jueves, 25 de diciembre de 2025

La noche del 25 de diciembre.

Eran tiempos de tribulaciones. La pareja tuvo que huir de su aldea cerca del pico del terror. Ya no podían quedarse allí, y menos en el estado de ella; su vientre abultado era motivo de habladurías. Él no podía consentir la deshonra. Encontraron una destartalada cabaña en el bosque; él la adecentó. Ella aprobó la pequeña choza que él, con tanto amor, había preparado.

La noche del 25 de diciembre nació un precioso bebito de ojos azules. Su padre, un adorable licántropo, y su preciosa madre quedaron eclipsados por el amor de aquella criaturita, hallando esperanza lejos de la guerra.

M. D. Álvarez 

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