La joven policía vio a un jovencito magullado y luego vio los calzoncillos manchados de sangre, los embolsó y etiquetó.
Después, acompañó al jovencito a tomar un chocolate caliente y dijo: —"Eres muy valiente. Enseguida llega tu mamá y te podrás ir a casa. Has hecho lo correcto; lo encerraremos de por vida, ya no volverá a hacer nada a nadie."
M. D. Álvarez
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