Relatos

viernes, 27 de junio de 2025

El rugido del Shihur.

Sus osamentas adornaban su madriguera, pero aquel bravo Shihur lo perseguía. Se había llevado a su adorada; sabía que seguía con vida, pues los de su calaña no mataban, solo herían para, después, al morir sus presas, despojarlas de su carne y vísceras, y lucir sus gáciles osamentas. 

Mal sabía aquel despiadado Gharuhon que había atrapado a la favorita de aquel joven y gallardo Shihur, que lo seguía de cerca. Su madriguera, llena de huesos, no lo amedrentarían; localizaría a su dueña y daría muerte al desalmado Gharuhon. 

Se sorprendió al ver que la Shihur había desaparecido; aún estando herida, no habría llegado lejos. Nada sabía del joven y aguerrido Shihur; cuando la encontró, no supo lo que le caía encima: el salvaje ataque que ejecutó la joven criatura para defender a su hembra fue brutal y despiadado. 

Daría un ejemplo con los demás Gharuhons: nadie toca a su amada y adorada hembra. Tras despedazarlo, lanzó un rugido salvaje de reafirmación. 

Después, la cogió con cariño en brazos y se la llevó a su guarida, donde la cubrió de besos y atenciones; ella siempre fue su prioridad.

M. D. Álvarez 

No hay comentarios:

Publicar un comentario