Relatos

jueves, 20 de marzo de 2025

El mundo onírico.

Ella tenía una belleza enigmática y arrolladora, pero destructiva. Ahora que él había abandonado el mundo en un accidente, lo amaba apasionadamente y, al no estar, apagaba su añoranza en malas compañías que solo la buscaban por su cuerpo. 

Todas las noches soñaba con él en un mundo onírico donde se amaban locamente. Ella sentía sus caricias y sus besos, y cuando estaba a punto de consumar su unión, se despertaba húmeda y triste porque él era el único al que entregaría su más dulce posesión. 

Pero aquella fatídica noche se había tomado una sobredosis de barbitúricos y se fue junto con su amado al mundo onírico del que nunca regresó.

M. D. Álvarez 

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