Relatos

lunes, 4 de agosto de 2025

Los precursores.

¿Qué son los precursores? La misma palabra lo dice: el que precede a alguien mejor. Pero podría ser que fuera un original con algún defecto; sería cuestión de pensárselo. 

Ahora tratamos de un precursor formidable, uno que ni siquiera podríais imaginar: el primer ser racional que pisó la faz de un joven planeta. 

Ese sería nuestro precursor. Su sabiduría alcanzaría el conocimiento completo de la creación. Le fue suministrada una compañera a la que trató como a una igual. El nombre de él sería Drolikhar y ella recibió el nombre de Leilit.

Drolikhar ostentó el cargo de regente del mundo y ella, regente del cosmos. Su sabiduría los hacía candidatos a ser los últimos precursores, ya que, si no funcionaba la creación, se extinguiría. Transcurrieron eones hasta que Drolikhar deseó a Leilit. Los dos darían origen a los shurhok, criaturas titánicas y salvajes que poblaron aquel primigenio planeta. 

Drolikhar y Leilit, en su sabiduría, comprendieron que los shurhok no solo eran seres de fuerza bruta, sino también portadores de un equilibrio vital. Con el tiempo, estos titanes aprendieron a coexistir con la naturaleza, respetando los ciclos de vida y muerte. Sin embargo, la ambición de Drolikhar creció; su deseo de crear un legado eterno lo llevó a experimentar con los shurhok, buscando dotarlos de inteligencia.

Leilit, aunque cautelosa, apoyó a su compañero en sus experimentos. Juntos, moldearon a los shurhok con características únicas: algunos eran guardianes del bosque, otros maestros del agua. Sin embargo, la intervención de Drolikhar alteró el equilibrio cósmico y comenzó a gestarse una sombra en el horizonte. Las criaturas que habían sido concebidas para proteger el mundo ahora se volvían impredecibles. Así, los precursores se enfrentaron a su mayor desafío: restaurar el equilibrio antes de que todo lo que habían creado se desmoronara.

Utilizaron el poder ancestral para restaurar el orden de las cosas. Todo lo que nace, muere y se transforma; fue lo único que Drolikhar llevaba grabado a fuego en su magno brazo cuando posó sus áureos pies en el planeta aún virgen. 

Así que los precursores dejaron que los shurhok evolucionaran por sí mismos y sé que algunos diréis que evolucionamos de los shurhok. 

Os daré una mala noticia: esto es tan solo ficción; nada de lo aquí relatado tiene visos de realidad, o quizás yo sea la última y genuina precursora.

M. D.  Álvarez 

No hay comentarios:

Publicar un comentario